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Escrito por Equipo de trabajo iic-chile.cl   
Jueves, 19 de Agosto de 2004 16:11
La Iglesia de Cristo Internacional en Chile fue fundada en Abril de 1990 y está formada por hombres y mujeres que hemos tomado la decisión de ser discípulos (seguidores) de Jesús. Reconocemos que La Biblia es la Palabra de Dios y por ende es el fundamento de todo cuanto creemos. Hemos decidido no sólo leerla y conocerla, sino esforzarnos cada día por ponerla en práctica en nuestras vidas.

Somos parte de una confraternidad de Iglesias a nivel mundial, unidas por el deseo de alabar a Dios con nuestras vidas, de amarlo a El con todo nuestro corazón, alma y fuerzas, y de amar a los demás de la misma manera en que El nos ha mostrado su amor.

En Chile, nuestro deseo es llevar este mensaje a cada persona, enseñándoles lo mismo que nosotros hemos aprendido. Es nuestra oración que los chilenos puedan conocer profundamente a Dios y experimentar una verdadera relación con El. Hemos tenido la oportunidad de ver su trabajo en nuestras vidas y creemos que tiene el poder para hacerlo con cualquier persona que quiera ser ayudada.

NUESTRAS CONVICCIONES


Como Iglesia Internacional de Chile afirmamos nuestro compromiso con Dios, a través de cumplir, mantener y enseñar a obedecer las siguientes convicciones:

1.La expectativa para cada miembro en cada iglesia es ser un verdadero discípulo por medio de:
a.La creencia que Jesús es el Hijo de Dios (Juan 20:31),
b.La decisión de negarse a sí mismo y someterse completamente al Señorío de Cristo (Lucas 9:23; 14:33),
c.El completo arrepentimiento del pecado (Hechos 2:38),
d.La confesión que Jesús es Señor (Romanos 10:9), y
e.El bautismo para el perdón de los pecados y para recibir el don del Espíritu Santo (Hechos 2:38) y el ser resucitado para vivir una nueva vida. (Romanos 6:1-4)
2.La expectativa para cada miembro de cada iglesia es de comprometerse a obedecer el mandato de Jesús (Mateo 28.18-20):
a.Ir a cada nación y hacer discípulos de Jesús
b.Bautizarlos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, y
c.Enseñarles a obedecer todo lo que Jesús mandó a los apóstoles. Para que esto se lleve a cabo, cada discípulo (incluyendo a líderes de iglesia) tendrá un discipulador que les ayudará a formar a Cristo en sus vidas. (Colosenses 1.28; Hebreos 3.12-13)
3.La expectativa para cada discípulo es que acepte completamente el señorío de Cristo en las siguientes áreas:
a.Asistencia a las reuniones de la iglesia (Servicios de domingo, reuniones de entre-semana, charlas bíblicas evangelísticas, reuniones de oración, retiros, seminarios, otras actividades del cuerpo de Cristo) (Hebreos 10:24-25).
b.Cada discípulo ofrendará sacrificadamente para el avance del Reino, así como lo enseñan las Escrituras (Romanos 12.1; 1 Corintios 15.33; 2 Corintios 8.1-9; 2 Corintios 9.7).
c.Compromiso de participar activamente para ayudar a los necesitados (Gálatas 2:10).
d.Compromiso a la obediencia del mandamiento de 2 Corintios 6:14- 7:1, y en ese espíritu esperamos que discípulos solo tengan noviazgos y contraigan matrimonio con discípulos.
4.La expectativa para cada discípulo en cada iglesia es de obedecer el mandato dado en 1 Tesalonicenses 5.12 y Hebreos 13.17, y en ese espíritu someterse a las autoridades puestas por Dios en la Iglesia. Considerando que siempre debemos obedecer a Dios y su palabra antes que a los hombres (Hechos 4.19).

5.La expectativa para cada discípulo en cada iglesia es de hacer todo esfuerzo por mantener la unidad de los miembros del cuerpo de Cristo de acuerdo con las Escrituras que nos llaman a esto (Juan 17.20-23; Romanos 12.4-5; 1 Corintios 1.10-13; Efesios 4.3). Disciplinando según ordenan las Escrituras a todo aquel que promueva o cause divisiones entre los miembros del cuerpo de Cristo (Hechos 20; Romanos 16.17-18; Tito 3.10-11)

6.La expectativa para cada iglesia es ser dirigida por Lideres que ejerzan la autoridad sobre la congregación con el objeto de amonestarla y exhortarla a obedecer los mandamientos de Dios. Predicando el evangelio, cuidando y manteniendo la sana doctrina y entrenando líderes para el cuidado de la iglesia y el avance del Reino de Dios (2 Timoteo 2.2; 2 Timoteo 4.1-4), no enseñoreándose sino siendo ejemplo para ellos (1 Pedro 5.2-3).

7.Cada congregación en Chile podrá tomar decisiones respecto al trabajo local, sin embargo estará sujeta a un discipulado externo con autoridad bíblica (Efesios 5.21; 1 Pedro 5.5).

Para lograr lo anterior:
  • Cada miembro de cada iglesia mantendrá una relación de “discipulado” con otro hermano quien le enseñará a obedecer las Escrituras, que le ayudará en su caminar diario con Dios y a formar a Cristo en él (Mateo 28:20; Colosenses 1:28; Hebreos 3:12-13).
  • Continuaremos con el trabajo a través de grupos pequeños (grupos de familia, charlas bíblicas, etc) con el propósito de hacer familia, formar amistades espirituales profundas, ayudar a los discípulos a madurar en Cristo, entrenar futuros líderes y ganar almas para nuestro Señor (Ejemplos: Hechos 2.46-47; Hechos 20:20, Colosenses 4:15) .
  • Las iglesias de Cristo de Chile nos comprometemos a realizar esfuerzos conjuntos y coordinados para llevar a cabo la evangelización de nuestro país. Además nos comprometemos a trabajar junto a nuestras iglesias hermanas para ayudar al fortalecimiento de iglesias existentes y nuevas plantaciones con el fin de lograr la evangelización mundial.
Resolución de Conflicto:
  • Nos comprometemos a la resolución Bíblica de conflictos y a la confrontación en amor.
  • Resolvemos en lidiar con preocupaciones y desacuerdos de manera privada tanto como sea posible, tal como nos dirige las enseñanzas de Jesús (Mateo 18:15), aunque afirmamos el cargo de todo discípulo en confrontar el pecado privada y gentilmente (Gálatas 6:1, 2 Timoteo 2:24) y la necesidad poco común del liderazgo de marcar públicamente a quienes causen divisiones en el cuerpo de Cristo (Romanos 16:17; Tito 3:10).
Última actualización el Martes, 20 de Noviembre de 2007 22:31